Arturo Águila
Grupos de aficionados de distintos países lanzaron este jueves una petición para exigir la renuncia de Gianni Infantino como presidente de la FIFA, después de la polémica propuesta para poner en manos de inversionistas privados una parte de los futuros ingresos comerciales de la Copa del Mundo.
La campaña, acompañada por el hashtag #InfantinoOut, también reclama una reconstrucción de la FIFA para evitar que una situación similar vuelva a repetirse. Los aficionados consideran que el intento de crear una estructura comercial independiente para explotar activos vinculados al Mundial representó una falta de transparencia y responsabilidad.
La iniciativa reúne a Football Supporters Europe, Football Supporters Africa y el Independent Supporters Council de Norteamérica, además de unas 40 organizaciones nacionales. En su petición, los grupos acusan a Infantino de un “profundo fracaso de liderazgo” y cuestionan la concentración de poder en la presidencia de la FIFA, la opacidad en la toma de decisiones y la falta de rendición de cuentas.
Los promotores sostienen que la credibilidad de la FIFA y el futuro del futbol requieren un cambio en la dirección del organismo. Infantino se ha resistido a las voces que piden su salida. La presión aumentó después de que la UEFA expresara su falta de confianza en el dirigente, mientras también surgieron críticas desde la CONCACAF y la Confederación Asiática de Futbol (AFC).
El presidente de la FIFA mantiene respaldo dentro de algunas de las 211 federaciones miembro. Entre ellas figuran Marruecos, uno de los países que organizarán el Mundial de 2030, además de Qatar y Líbano, nación que le concedió la ciudadanía este año. Arabia Saudita, sede del Mundial de 2034, no ha manifestado públicamente su respaldo, pese a la estrecha relación de Infantino con el reino.
El descontento de los aficionados también se relaciona con otras decisiones de Infantino, como su respaldo a proyectos controvertidos, la propuesta de celebrar la Copa del Mundo cada dos años y la política de precios para el Mundial de 2026, que se disputara en México, Estados Unidos y Canadá.
La FIFA fue contactada para conocer su postura sobre la petición, pero hasta el momento no se ha incorporado una respuesta oficial al reclamo de los aficionados a la campaña.