El papa León XIV lanzó un llamado directo a gobiernos, empresas tecnológicas y desarrolladores de inteligencia artificial: regular con firmeza una herramienta que, según advirtió, ya está transformando el trabajo, la guerra y la forma en que la humanidad se entiende a sí misma.
En su primera encíclica, titulada Magnifica Humanitas, el pontífice sostuvo que la IA debe estar al servicio del bien común y no de la ganancia económica o la concentración de poder. El documento era esperado desde que León XIV, el primer papa nacido en Estados Unidos, señaló días después de su elección que la inteligencia artificial representa uno de los mayores desafíos actuales para la humanidad.

Uno de los puntos más fuertes del texto está relacionado con el uso militar de esta tecnología. El Papa denunció la “cultura de poder” que impulsa la carrera por desarrollar sistemas cada vez más sofisticados, especialmente en métodos de guerra remota. También fue claro al afirmar que no es aceptable dejar en manos de sistemas de IA decisiones letales e irreversibles.
“La inteligencia artificial exige ahora ser desarmada”, planteó durante la presentación del documento en el Vaticano, al advertir que esta tecnología no debe convertirse en un instrumento de dominación, exclusión o muerte.
León XIV también cuestionó que el control de datos y herramientas digitales quede concentrado en pocas empresas privadas. Para el pontífice, no basta con hablar de ética en términos generales: se necesitan leyes sólidas, supervisión independiente, usuarios informados y sistemas políticos que no renuncien a su responsabilidad frente al avance tecnológico.

El mensaje llega en un momento en que firmas como OpenAI y Anthropic se perfilan entre las compañías privadas más valiosas de Estados Unidos, con valoraciones de cientos de miles de millones de dólares. Aunque el Vaticano incluyó en la presentación a Christopher Olah, cofundador de Anthropic, el texto papal no suavizó sus críticas hacia el poder acumulado por el sector tecnológico.
Expertos en tecnología, academia y moral católica anticipan que la encíclica se convertirá en un documento de referencia para legisladores, investigadores y empresas. Taylor Black, ejecutivo de Microsoft y director de un instituto de IA en la Universidad Católica de América, señaló que el texto empujará a quienes desarrollan estas herramientas a preguntarse qué significa ser humano en esta nueva era.
La encíclica también conecta la revolución digital con la tradición social de la Iglesia. León XIV retoma temas como la justicia, la dignidad del trabajo, la solidaridad y el destino universal de los recursos. En ese sentido, advirtió que la búsqueda de mayores ganancias no puede justificar decisiones que sacrifiquen empleos de forma sistemática.
Para el Papa, el reto no es frenar la innovación, sino impedir que avance sin límites claros. Su mensaje coloca a la inteligencia artificial en el centro de una discusión urgente: si será una herramienta para ampliar capacidades humanas o un poder capaz de reducir derechos, trabajo y autonomía.