CABO CAÑAVERAL, EE. UU. — Un estudio desarrollado por científicos del Instituto de Investigación Espacial del Centro Aeroespacial Alemán reveló que el planeta Mercurio experimenta un proceso de contracción física más acelerado de lo calculado por la comunidad astronómica, registrando una pérdida estimada de hasta 23 kilómetros en su diámetro global. De acuerdo con la investigación publicada en la revista científica Geophysical Research Letters, la contracción acumulada del cuerpo celeste desde su formación hace 4 mil 500 millones de años respondería al enfriamiento progresivo de su núcleo interno de hierro y manto, generando arrugas y fallas geológicas en su corteza externa ante la reducción de volumen.
El equipo de investigación, liderado por el científico Gaku Nishiyama de la Universidad de Hokkaido y colaborador de la agencia espacial, contrastó la cartografía de las fallas tectónicas del planeta con mapas recientes de rugosidad de la superficie. Las conclusiones del análisis determinaron que la intensidad de los impactos de meteoritos y los escombros resultantes habrían ocultado parte de las arrugas geológicas, derivando en una subestimación previa de la masa contraída. Los especialistas estiman que los niveles reales de reducción de diámetro podrían superar el 30 por ciento respecto a los modelos construidos con datos previos de las misiones Mariner 10 y Messenger de la NASA.
La verificación empírica de este fenómeno geológico quedará a cargo de la misión espacial conjunta BepiColombo, desarrollada por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA). Tras aproximarse a la órbita de Mercurio, la sonda utilizará altimetría láser de alta precisión para medir la topografía de la superficie y determinar los parámetros finales del enfriamiento planetario. Este avance analítico aportará nuevos datos sobre la evolución geológica de los cuerpos rocosos y la dinámica de enfriamiento en el sistema solar.