MELBOURNE, AUSTRALIA. — Joseph McGrail-Bateup, un ciudadano australiano de 58 años de edad que se desempeña como limpiador profesional de sistemas de aire acondicionado y ejerce funciones como pregonero honorario, recibió la certificación oficial de Guinness World Records que lo acredita como el hombre poseedor del grito más fuerte jamás documentado en la historia del registro de marcas. El residente de la ciudad de Canberra alcanzó una potencia acústica de 122.4 decibelios al emitir de forma monosilábica la palabra en idioma inglés “now” (“ahora”).
Superación de marcas históricas y equivalencias acústicas
La medición certificada por los comisarios internacionales superó el récord histórico previo de 121.7 decibelios, una marca de espectro general que permanecía imbatible desde el año 1994, cuando fue establecida por la docente norirlandesa Annalisa Flanagan tras exclamar el vocablo “quiet” (“silencio”). Los especialistas en ingeniería acústica detallaron que la intensidad de 122.4 decibelios lograda por el ciudadano australiano se sitúa dentro de los rangos de presión sonora generados por herramientas industriales como motosierras, motores de aeronaves a reacción durante las maniobras de despegue o la sirena de un vehículo de emergencia a corta distancia.
El galardonado puntualizó que su logro técnico se inscribe específicamente bajo la categoría del varón con mayor potencia vocal del planeta, manifestando su beneplácito por el hecho de que Flanagan preserve de manera simultánea su estatus correspondiente a la rama femenina. McGrail-Bateup precisó que la ejecución del grito definitivo requirió un total de siete intentos consecutivos dentro de las instalaciones de un estudio de radiodifusión en Canberra, proceso que generó un desgaste severo en sus cuerdas vocales e induciría un cuadro de disfonía aguda durante las 48 horas posteriores a las pruebas periciales de validación.
Trayectoria institucional y antecedentes en el libro de récords
El interés del ejecutor por las disciplinas de proyección de voz se consolidó a partir del año 2017, periodo en el que fue investido por la administración gubernamental local con el cargo ceremonial y honorario de pregonero oficial de la capital australiana bajo el título de Lord Joseph, encomienda que lo faculta para realizar proclamaciones públicas en festividades comunitarias, certámenes escolares y exhibiciones automotrices. Dicha distinción formal le otorgó el ingreso al Antiguo y Honorable Gremio de Pregoneros Australianos, corporación profesional de carácter competitivo en donde obtuvo el primer lugar en la edición del año 2024 al registrar una potencia de 98 decibelios mediante la enunciación de la tradicional fórmula de apertura anglosajona “Oyez, Oyez, Oyez”.
Las bitácoras del expediente Guinness confirman que la sesión de grabación oficial se efectuó el pasado 2 de mayo bajo la supervisión técnica de un ingeniero acústico certificado y la comparecencia de testigos cualificados, remitiéndose los dictámenes y archivos de audio a la sede de la organización, la cual decretó la validez del récord el viernes pasado. Esta resolución representa la segunda ocasión en que McGrail-Bateup inscribe su nombre en los anales de las marcas mundiales, luego de que en el año 2019 estableciera un récord de velocidad en la disciplina de tiro con arco al accionar 10 flechas en un lapso de 60.03 segundos; una marca que fue superada nueve meses después por un menor de edad y frente a la cual el actual pregonero manifestó desinterés por recuperar, afirmando que la naturaleza intrínseca de los récords consiste en ser superados de manera sucesiva.