México vence 1-0 a Corea del Sur y asegura el liderato del grupo en Guadalajara

junio 18, 2026

De: Arturo Águila 

Guadalajara, Jalisco, 18 de junio.- El Estadio Guadalajara estalló. Lleno hasta las banderas, mosaico tricolor y un rugido que se escuchó desde Zapopan hasta Tlaquepaque. La afición mexicana convirtió el estadio Guadalajara  en una fiesta. Verdes, blancos y rojos no dejaron de cantar, bailar y empujar a los suyos. Corea del Sur fue visita decorosa, pero minoría absoluta en una noche hecha para el Tri.

El primer tiempo fue de estudio y fricción. México quiso imponer posesión desde el arranque, con Edson Álvarez dictando ritmo y Lira buscando los trazos largos. Corea respondió con orden táctico y transiciones rápidas por las bandas. La batalla se libró en el medio campo: pierna fuerte, duelos uno contra uno y pocas llegadas claras. El marcador se fue 0-0 al descanso, con el estadio  pidiendo más claridad en el último pase.

El complemento comenzó con la misma tónica: intensidad, lucha y dientes apretados. México tenía la pelota, Corea esperaba el error. Y el error llegó al minuto 50. Kim Seung-gyu, arquero coreano, soltó un balón sencillo dentro del área tras un centro sin mayor peligro. Luis Romo, atento como los grandes mediocampistas, solo tuvo que empujarla. 1-0 y el estadio se vino abajo en un solo grito.

Con la ventaja, México ganó confianza. Al 74’ apareció una jugada de lujo: Julián Quiñones filtró un pase milimétrico para Raúl Jiménez. El “Lobo de Tepeji” controló de pecho con categoría, se giró y remató de volea. Parecía el segundo, pero Kim se redimió con una atajada espectacular que le negó la gloria al delantero del Fulham. El estadio suspiró, pero siguió creyendo.

Corea no se rindió y buscó el empate con orgullo. En el 86’ llegó su jugada más clara: centro preciso y cabezazo letal del delantero asiático que tenía etiqueta de gol. Ahí apareció Luis “Tala” Rangel. El portero mexicano voló y con la mano derecha sacó un paradón que vale tres puntos. Atajada de Mundial que desató la locura en las gradas.

De ahí al final, México administró con oficio. Sufrió, sí, pero nunca perdió el control emocional. El Tri cerró filas, metió pierna y le bajó revoluciones al partido para cuidar la mínima.

Con este triunfo, México llega a 6 puntos en el Grupo A y prácticamente asegura su pase a los dieciseisavos de final. La fiesta podría completarse en el Estadio Ciudad de México, donde cerrará la fase de grupos. El liderato del sector queda prácticamente amarrado a falta de una jornada.

Para Corea del Sur, la derrota duele pero no los elimina. Se quedan con 3 puntos y todavía tienen esperanza matemática de calificar. Necesitarán sumar en la última fecha y esperar combinaciones, pero su fútbol dejó destellos que los mantienen vivos.

México mostró carácter, contundencia en el momento clave y un portero que respondió cuando más se le necesitó. Guadalajara cumplió con su parte: empujó, cantó y soñó. El Tri no fue brillante los 90 minutos, pero fue efectivo. Y en los Mundiales, la efectividad pesa más que el estilo.

El estadio vibró como nunca. México impone condiciones, suma seis de seis y mira a la siguiente ronda con la ilusión intacta. La fiesta tricolor apenas comienza.

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