Rusia lanzó un ataque aéreo masivo contra Kyiv durante la madrugada del domingo, en una ofensiva con drones y misiles que dejó al menos dos personas muertas y 83 heridas, de acuerdo con autoridades ucranianas.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, informó que durante el bombardeo fue utilizado un misil balístico hipersónico Oreshnik, una de las armas más potentes del arsenal ruso y capaz de portar ojivas convencionales o nucleares. Según el mandatario, el proyectil impactó en Bila Tserkva, dentro de la región de Kyiv. Se trata de la tercera vez que este tipo de misil es empleado en los cuatro años de guerra.
La ofensiva incluyó 600 drones de ataque y 90 misiles lanzados desde aire, mar y tierra, según la Fuerza Aérea de Ucrania. Las defensas ucranianas lograron destruir o interferir 549 drones y 55 misiles, mientras que otros 19 proyectiles no alcanzaron sus objetivos. Aun así, varios impactos provocaron daños en distintos puntos de la capital.

Las sirenas antiaéreas sonaron durante la noche mientras columnas de humo cubrían zonas de Kyiv. Reporteros de Associated Press escucharon explosiones cerca del centro de la ciudad y en áreas próximas a edificios gubernamentales. Las autoridades reportaron daños en al menos 50 sitios, entre ellos viviendas, escuelas, centros comerciales, almacenes, un mercado y edificios policiales.
En el distrito de Shevchenko, un edificio residencial de cinco pisos fue alcanzado y se incendió, dejando una persona fallecida. El alcalde Vitali Klitschko también informó que una escuela resultó dañada mientras varias personas se refugiaban en su interior.
El ataque generó condenas internacionales. Ferit Hoxha, ministro de Exteriores de Albania, denunció que la residencia del embajador albanés en Ucrania fue alcanzada y calificó el hecho como una escalada grave. Líderes europeos como Emmanuel Macron y Friedrich Merz también rechazaron los bombardeos, mientras que la jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, adelantó que ministros del bloque se reunirán para discutir nuevas medidas de presión contra Moscú.
Rusia confirmó el uso del Oreshnik y aseguró que su ofensiva tuvo como objetivo instalaciones militares, bases aéreas y empresas de la industria de defensa ucraniana. El Ministerio de Defensa ruso afirmó que se trató de una represalia por ataques ucranianos contra “instalaciones civiles” en territorio controlado por Rusia.
El ataque también expuso una de las mayores dificultades de Ucrania: la falta de sistemas suficientes para interceptar misiles balísticos. Kyiv depende en gran medida de los sistemas Patriot proporcionados por Estados Unidos, pero los interceptores siguen siendo escasos.
Mientras los incendios continuaban durante la mañana, los equipos de emergencia enfrentaban derrumbes y daños estructurales. Para muchos habitantes, la ofensiva dejó una sensación de quiebre. Algunos residentes aseguraron que perdieron sus viviendas, empleos y pertenencias en una de las noches más intensas desde el inicio de la invasión rusa.