Irina Díaz
Por tercera ocasión, el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen de México (Sitiavw) y la directiva de Volkswagen de México acordaron prorrogar el emplazamiento a huelga en la planta de Cuautlancingo. El nuevo límite para alcanzar un acuerdo en la revisión salarial y contractual 2026 es el miércoles 26 de agosto a las 11:00 horas.
La decisión se tomó en las mesas de concertación instaladas en la Ciudad de México, con la mediación de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS). El objetivo, reconocieron ambas partes, es agotar el diálogo y evitar la paralización de uno de los complejos automotrices más importantes del país, donde laboran más de 6 mil 300 trabajadores sindicalizados.
Volkswagen de México confirmó la prórroga mediante un comunicado oficial en el que reiteró su disposición a mantener un canal abierto y construir un acuerdo que garantice la estabilidad laboral en Puebla.
“Esta nueva extensión tiene como objetivo seguir construyendo un acuerdo justo, equilibrado y sostenible, en beneficio de las y los trabajadores sindicalizados y de la sostenibilidad de la compañía. Para lograr lo anterior, ambas comisiones cuentan con el acompañamiento e intermediación de autoridades de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social”, puntualizó la empresa alemana.
Con este aplazamiento suman tres prórrogas consecutivas. El emplazamiento original vencía a mediados de agosto, pero la distancia entre la propuesta económica de la empresa y el pliego petitorio del sindicato obligó a extender la negociación. Hasta el momento, ninguna de las dos partes ha hecho público el porcentaje de incremento salarial que se discute.
En revisiones anteriores, la negociación se ha movido entre el 7 y el 12 por ciento global, considerando salario directo y prestaciones como fondo de ahorro, vales de despensa y bonos por productividad. Para el Sitiavw, el punto central es recuperar poder adquisitivo frente a la inflación y mejorar cláusulas relacionadas con jornadas y basificaciones. Para la armadora, el reto es mantener la competitividad de la planta poblana frente a otras factorías del grupo en Norteamérica.

2026, un año difícil para la industria
Cabe mencionar que 2026 ha sido un año de presión para la industria automotriz por los ajustes arancelarios de Estados Unidos, la desaceleración de exportaciones y la transición hacia modelos híbridos y eléctricos, que exige inversiones millonarias. En Cuautlancingo se ensamblan actualmente Jetta, Taos y Tiguan, tres modelos estratégicos para el mercado norteamericano, por lo que un paro de labores implicaría pérdidas millonarias por día y un efecto dominó en la red de más de 300 proveedores instalados en Puebla y Tlaxcala, que generan más de 20 mil empleos indirectos.
A pesar de la tensión propia de la negociación, el diálogo no se ha roto. La intermediación de la STPS ha permitido que las comisiones sigan trabajando sin declaraciones confrontativas, a diferencia de otros años. En 2022 y 2024 también se llegó a prórrogas de último minuto antes de lograr el acuerdo que luego fue legitimado por los trabajadores en consulta, como lo establece la reforma laboral vigente.
Si no hay acuerdo, habrá huelga
El próximo 26 de agosto a las 11 de la mañana vence el nuevo plazo. Si no hay consenso, el sindicato quedaría en libertad de estallar la huelga y colocar las banderas rojinegras en los accesos de la planta. Si hay acuerdo, el convenio deberá ser sometido a votación de la base trabajadora para que entre en vigor.
Mientras tanto, la producción en Volkswagen de México continúa operando con normalidad y bajo el amparo legal de la prórroga pactada.