De: Arturo Águila.
Filadelfia, 14 de junio.– El Estadio de Filadelfia fue escenario de un partido vibrante en el debut mundialista de Ecuador y Costa de Marfil. Con un lleno espectacular, las gradas se pintaron mayoritariamente de amarillo, reflejando el apoyo de la afición ecuatoriana, mientras un sector naranja alentaba con pasión a los marfileños. El ambiente fue una fiesta de fútbol, con intensidad y emoción desde el primer minuto.
El primer tiempo mostró paridad y tensión. Ecuador fue más incisivo, generando peligro constante y estrellando dos disparos en el travesaño, mientras la defensa marfileña se veía frágil ante los ataques rivales. Costa de Marfil respondió con llegadas aisladas, pero sin contundencia. La dureza de su juego quedó reflejada en tres amonestaciones, en un duelo que se tornó físico y disputado. El marcador se mantuvo 0-0 al descanso, con la sensación de que el gol estaba cerca.

La segunda mitad mantuvo la misma intensidad, aunque con roles invertidos. Costa de Marfil tomó la iniciativa y al minuto 52 estuvo a punto de abrir el marcador con un disparo que se estrelló en el travesaño. Ecuador, por su parte, buscó mantener el ritmo ofensivo, pero se topó con una defensa más ordenada y un arquero seguro.
El desenlace llegó en el minuto 89, cuando Amad Diallo apareció como héroe. Con un disparo certero dentro del área, venció al guardameta ecuatoriano y desató la euforia marfileña. El gol, en los instantes finales, selló un triunfo dramático que otorgó a Costa de Marfil sus primeros tres puntos en el Mundial 2026.
El resultado refleja la entrega de ambos equipos: Ecuador mostró ambición y carácter, pero careció de fortuna en la definición; Costa de Marfil resistió, ajustó su estrategia y encontró el premio en el momento justo. La victoria coloca a los africanos en una posición favorable dentro del grupo y confirma que están listos para competir con determinación en la justa mundialista.